domingo, 18 de septiembre de 2016

NIÑOS Y ZAPATOS



Quizás queréis, niños,
reclamar vuestro reino cual Jasón
y lleváis por ello un pie descalzo.
O puede que el zapato que perdéis
sea contraseña y clave,
como el de Cenicienta.
Puede ser que al salvaje,
al buen salvaje que fuimos, tan sólo
le quede esa pequeña rebeldía:
los deditos al aire que aparecen
de un hábil movimiento de talón.

jueves, 23 de junio de 2016

POEMAS PARA HAIZEA



Desde que nació mi sobrina Haizea, en mayo de 2015, casi todos los poemas que he escrito han estado dedicados a ella. Aparte de servirme de musa, es mucho lo que he aprendido de esa niña, y mucho más lo que espero aprender. Los versos que le escribo no son más que una forma, posiblemente torpe, pero llena de cariño, de agradecérselo.


Y estos son dos de esos poemas:







COMO AGUA DE MAYO

La sequía duraba ya demasiado:
las albercas estaban llenas de polvo,
de huesos rotos,
de escrituras notariales.
Y entonces, Haizea.

- - -

VIDA

Hoz que empuña el hortelano,
zahorí que halla agua entre las zarzas,
haz de leña que alimenta hogueras,
hazaña, hechizo,
héroes que zarpan
hacia nuevos horizontes,
azahar florecido,
así la vida,
con hache y con zeta
como tu nombre.
 

martes, 21 de junio de 2016

RESEÑA DE TEBEOS EN LA GALLA CIENCIA


La Galla CienciaDespués de dos años de su presentación, mi buen amigo Manuel Guerrero ha publicado en LA GALLA CIENCIA una reseña de TEBEOS, muy certera y, sobre todo, llena de generosidad.


LA GALLA CIENCIA: Reseña de TEBEOS, por Manuel Guerrero

lunes, 18 de enero de 2016

EN EL MAGAZINE "LUZ CULTURAL"

 Paco Vélez me ha hecho el honor de incluir algunos de mis poemas en el magazine "LUZ CULTURAL". Algo que debo agradecerle a él y a Fran Nuño, que le habló de mí.

ANTONIO J. SÁNCHEZ EN EL MAGAZINE "LUZ CULTURAL"

viernes, 1 de enero de 2016

NACIONAL CUATRO


Donde nací una vez moriré siempre
Rafael Montesinos
Desde lo alto de la Meseta
miro al Valle del Guadalquivir;
miro un horizonte mudéjar
de cal, ladrillo y azahares;
miro como miró Montesinos,
y Bécquer y Machado antes que él.
Desde lo alto de las nostalgia
miro la casa de mi madre,
miro calles, descampados,
los libros de mi padre,
los huesos ancestrales de mis muertos.
Desde lo alto del Viaducto
miro al sur y os veo, amigos,
Joaquín, Manolo, Carmen,
Fran, Irene, Miriam.
Y aunque dicen en Madrid
que me salen las raíces por la boca
quiero gastar las vías del Ave,
el asfalto de la Nacional Cuatro,
quiero correr y abrazar plazas y caras,
quiero volver a lo que es mío.
Y sé que allí, envuelto en orígenes,
miraré a la Meseta,
miraré el collar de luces de la M 30,
miraré mi casa de extrarradio;
y descubriré que el destino de mi alma
es vagar entre las vías del Ave,
sobre el asfalto de la Nacional Cuatro,
que estoy dulce, irremediablemente condenado
a tener el alma partida para siempre.

jueves, 26 de noviembre de 2015

ENCUENTRO CON ALUMNOS DEL COLEGIO MAYOL

El viernes tuve un encuentro con alumnos de secundaria del Colegio Mayol, de Toledo, para hablar de mi libro de poemas TEBEOS. El encuentro fue propiciado por Jaime Lorente, profesor de literatura en el colegio. Es uno de esos que hace honor a la palabra maestro, que entiende que enseñar es más que hacer memorizar nombres y fechas. Implica a los chicos, les anima, tiene las paredes del colegio llenas de poemas y de fotos de poetas. Es un privilegio haber participado en una actividad así, y haberme encontrado con unos chavales inquietos y creativos. El futuro de la poesía está en buenas manos.

EL ENCUENTRO EN LA WEB DEL COLEGIO MAYOL

lunes, 16 de noviembre de 2015

PRESENTACIÓN DE LAS SALINAS DEL ALIENTO

El viernes tuve el orgullo de acompañar a mi buen amigo Manuel Guerrero Cabrera​, en la presentación en Lucena de su libro Las Salinas del Aliento. Cuando empecé a leer el libro, hace unas semanas: tuve que contenerme para no echarme a llorar de la emoción.Y eso me pasó de nuevo en el acto de presentación en la lucentina Casa de los Mora: Me emocionó que la mesa estuviera presidida por dos peluches. Me emocionaron los poemas que leyeron Manuel, José Manuel Pozo Herencia​ y Ana Romero. Me emocionó hasta tener que tragarme las lágrimas el tango que cantó a capella Sensi Budia. Y, sobre todo, me emocionó volver a ver a Malena, el alma mater del libro, con su pelo rubio y su contagiosa risa de bebé. Debo estar haciéndome viejo, y eso me está ablandando el lacrimal.