Lo que antes fue tierra firme
ahora es arena blanda,
hay vacío y hay ausencia
abarrotando las plazas.
La casa es solo cemento,
y Sevilla es una cáscara
que se ha quedado vacía,
una arteria desangrada.
Por los lugares que amé
van mis muertos. Son fantasmas,
son sombras que se disuelven
cuando me paro a mirarlas.
Me duele tanto Sevilla;
cada esquina ahora me habla
con una voz del pasado
que se afila y se me clava.
Sin un puerto al que volver,
sin raíces y sin ancla.
Este poema está incluido en la antología Pidiendo la palabra, editada por Cuadernos del laberinto, y que reúne textos de autores que en algún momento han participado en talleres o cursos de Enrique Gracia Trinidad.
Enrique, además de ser una de las voces más valiosas de la poesía actual, ejerce desde hace años un prolífico magisterio sobre un buen grupo de poemas, entre los que me honro en encontrarme.
Las últimas noticias de la editorial es que habían tenido que cancelar actos promocionales del libro porque se había agotado. No puede haber mejor noticia sobre un libro.
Pidiendo la palabra. Cuadernos del laberinto, 2026.

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