Este mes de junio ha sido un fin de curso intenso y divertidísimo.
El 11 de junio tuve el honor de participar -recitando varios poemas- en un concierto del Conservatorio de Móstoles, celebrado en el Museo de la Ciudad. No deja de admirarme el rigor y la seriedad con que los músicos cuidan cada detalle. Cuánto disfruté.
Dos días después, el 13, volví una vez más a Villacañas (Toledo), que ya es un poco mi tierra. Se entregaban los premios del Concurso de poesía "Miguel Baón". Con mis compañeros de Aseapo Rosa Rodríguez, Marisol García y Vicente Zaragoza, tomé parte en el acto, en un recital en que dimos la bienvenida al verano quemando incienso, repartiendo vino y diciendo poemas al ritmo de los tambores de la banda juvenil de Villacañas.El martes 16 tocó teatro. Fui uno de los actores (si se me permite la osadía de decir que soy actor) que estrenaron "Escenas del revés", de Begoña Montes, en la Casa de Vacas de Madrid.El sábado 20 pasamos el día en Navahermosa (Huelva), en la jornada poética "Iré por esos montes y riberas". Todo el día hablando de poesía, y compartiendo poemas, en una aldeíta de menos de cien habitantes, en la que todos se volcaron para recibirnos y acompañarnos.
Y para cerrar el ciclo, el viernes 26 de junio estuve en Majadahonda, en el ciclo de recitales que organizan Lola Deán y Eduardo Benítez. En un ambiente cordial y distendido pude recordar algunos de mis viejos poemas, que hacía años que no recitaba.
Un mes de junio vertiginoso, que me deja con ganas de volver a la actividad en cuanto pase el verano. ¡Nos vemos en septiembre!
























